24 de mayo de 2010

Si fueras invencible en tus pasos de aliado,
te perseguiría en mis sueños
sin tratar de recomponer los restos de un naufragio
que salió a flote aquel invierno.
Cuando dejé que el mar y la sal 
se llevaran lo que quedaba de nuestra mísera existencia;
ésa que nos alumbra en la penumbra y nos deja llorar
la soledad de la cordura que nos acecha, sin remedio.


Porque estar locos era mi recuerdo preferido.
Enrocados en la hostilidad de estar y ser un ser sin esperanza.
que luchaba contra la zozobra del mástil de mi empeño,
te encontré vacío, sin miedo.
Curadas las heridas, se acabó el destierro.
Me esperabas reflejado en los restos de alquitrán en el lavabo
y en un pintalabios que se ahogaba en su silencio.

4 comentarios:

Coverdale es Dios dijo...

"estar locos era mi recuerdo preferido"
y el mío también, viva la locura!

LiZ dijo...

Los últimos versos me han provocado un efecto adictivo...
Hacía mucho que no me pasaba por aquí, no me acordaba de lo que me estaba perdiendo!!!
Ánimo y sigue así, que me encanta

Jorgito dijo...

Sara esto es buenísimo. Pero muy bueno.

Tiny Dancer dijo...

@Jorgito, lo has dicho al revés. Buenísimo es más que muy bueno, por lo que deberías haber dicho: "Esto es muy bueno. Pero buenísimo". Si no, parece que con tu segunda frase estás cambiando de opinión y dentro de poco dirás que es malísimo, jeje.
De todos modos, gracias. Viniendo de ti es todo un halago. Bueno, siempre es un halago, pero considerando que anteriormente no has tenido problemas en criticar abiertamente mis creaciones... Tendré que creerme que es bueno :p

@Liz, tú sí que me encantas!

@Coverdale es Dios, qué te voy a decir que ya no sepas, eres una de mis desequilibradas favoritas :-)